Alguna vez escucharon que un niño de dos años tuviera tortícolis… sepan que si es posible y les puedo decir que sufren un montón. La mañana del sábado, estoy vistiendo a Arturo y le intento dar unos besitos en el cuello, lo cual él se resistía y acto seguido se quedo tieso. Estuvo todo el día con la dolencia, no podía mover su cabeza para el lado izquierdo, le dí paracetamol pero igual se quejaba, pensé… después de la siesta va estar mejor, nada despertó igual de chuequito.
Estuvo muy regalón todo el día, me miraba de reojo, y para comer fue un chiste, tratar de encajar la cuchara con sopa para entrar en una boca ladeada. Se tocaba su cuello, me miraba y se quejaba como pidiendo una caricia con magia de desaparición de dolor, que podía hacer solo darle cariño y regalonearlo todo el día. El domingo amaneció un poco resentido, pero ya no gemía y jugó normalmente.
Besos doblados… eseq


