viernes, 21 de octubre de 2005

Juguemos...


En esta vida hay que entretenerse, y para ello podemos jugar a :

a)igualito a
b)las siete diferencias
c)¿en qué se parece?


jueves, 13 de octubre de 2005

¿Cómo eliminar a los intrusos?

En los link de “Bailarines invitados”, tuve que sacar a mis invitados porque al pincharlos salía una página porno entre medio. Aun no he encontrado las herramientas para bloquear esas páginas intrusas ya sea que son de “propaganda”, “emoticones gratis” o “porno”.

Cuando resuelva este problemita voy a volver a colocarlos. Mis invitados eran mis sobrinos y mi hermana que viven en la playa, al tenerlos allí era una forma de estar mas cerca de ellos.

Besos vencidos por los intrusos... eseq

miércoles, 12 de octubre de 2005

¿Día de la raza o del racismo?

A ese día de los poderosos, otros poderosos le llaman Día de la Raza y se ríen y congratulan entre banderolas y finas yerbas, mientras que los pueblos originarios del continente bregan simplemente por subsistir en la pobreza, la marginalidad y el abandono. Y son pobres en Bolivia, en México, en Guatemala, en Brasil, en Argentina, en Ecuador, en Colombia y en Perú. Son los que sobrevivieron a la matanza conquistadora, pues sesenta millones de hermanos indígenas perdieron su vida durante el descubricidio de América, sin saber desde dónde les disparaban al centro de su sosiego haciendo estallar en mil pedazos su pasado, su presente y todos sus sueños.

A aquel día de violencia maldita, de traición y codicia ilimitada le llamaron Día de la Raza y le transformaron en celebración de cantos y bailes exóticos. Poco importan las horrendas torturas a Tupac Amaru y su familia por el solo delito de haberse levantado contra el imperio español. Poco valen los millares de huérfanos, el coraje y la inteligencia de Leftraru en defensa del territorio mapuche. Lo único que importa es que los ricos de hoy celebren a los ricos de ayer en el nombre del padre, del oro y del espíritu santo. Amén.

Extracto sacado de Punto Final
Autor Mauricio Buendía


Sin besos, sin comentarios... eseq

martes, 11 de octubre de 2005

Bailar v/s Marcelo

Se va acercando la fecha del recital del conjunto folclórico Brisas Chilenas, y eso significa que vamos a tener más ensayos en la semana. Este viernes tengo que ir, los sábado es el día oficial de ensayo y de ahora hasta la fecha del recital se agregó los domingos en la mañana.

A Marcelo le carga no le hace gracia mi actividad, siendo que me conoció en esto, él sabe que a mi me encanta bailar, pero no se por qué no respeta mi espacio, yo no ando haciendo nada malo, me dedico 100% a aprender y practicar. Entiendo que los tiempos/horas que tenemos siempre son pocos y por lo mismo trato de recompensarlo cuando estamos juntos, pero igual siempre escucho de él: ¡para qué ensayan tanto! ¡y otra vez tienes que ir! ¡me vas a dejar solo!.

Yo se que solo es un jobie no me reporta dinero, pero me alimenta el alma y me realizo como bailarina.

Como se que voy a tener problemas, no he querido decirle lo del domingo, va a poner el grito en el cielo... me entristece mucho que no me apoye... si fuese un campeonato de fútbol y él participara, yo lo apoyaría porque eso significaría que andaría contento y entusiasmado.

Besos frustrados... eseq

viernes, 7 de octubre de 2005

Por fin tenemos sillas!!

Desde diciembre teníamos desolado el comedor, teníamos mesa pero no había donde sentarse, y como es bien poco lo que lo usamos no nos complicábamos. Ayer salimos con Marcelo y las compramos, nos regodeamos un montón, las que me gustaban eran demasiado caras poco prácticas y luego encontramos lo que necesitábamos y del mismo color de la mesa y de los muebles de la casa, se ve lindo. Que increíble como un par de palos armoniosamente unidos te hace feliz.

¡¡Cuándo van a ir pa` la casa!!... ahora si que lo digo con seguridad.

Besos con sentadera... eseq

miércoles, 5 de octubre de 2005

2da parte... al sur


Al otro día tomamos desayuno con huevitos de campo traídos de la parcela, y en un vehículo prestado con el Toto arriba, fuimos al mercado de Cauquenes porque con Marcelo queríamos comer pescado frito. El mercado estaba cerrado, me llevó a conocer el embalse que está a 5 minutos y saliendo de allí me pregunta si vamos a la playa... y como un corderito le respondí que yo iba a donde me llevara.

Nos encaminamos a Pelluhue, el paisaje era increíble, todo verde los cerros vestidos con pinos y algunos ya desforestados y vueltos a plantar. El camino era lleno de curvas, al llegar nos dirigimos hacia el mariscadero, de vuelta pasamos por el camino que bordea el mar, la playa era de arenas negras y el mar se veía muy bravo. Nos devolvimos y llegamos con los pescados para el almuerzo.

Cargamos el vehículo con lo necesario para el almuerzo y nos dirigimos a la parcela, donde vive el abuelo, nos introducimos por un camino lleno de cercas que había que abrir y dejar cerrado en cada pasada. Al llegar caminamos bordeando una ladera de un cerro y llegamos a la casa de los abuelos donde fue criado Marcelo.

No recuerdo haber estado en un lugar tan rústico, una casita de adobe que parece estar pegada con moco, barro y paja, en muchos umbrales había que agacharse para pasar, me da la impresión que se han ido hundiendo los pilares o entrega la información de cuanto median los bisabuelos cuando fue construida la casa.

El piso es de tierra, no hay alcantarillado, no hay baño sino uno de pozo, no hay ducha se bañan en el río que se encuentra al bajar una loma, como a 100 pasos, ah! pero si tienen electricidad.

La casa se dividía por un pasillo techado a la ñanga ñanga, con las canaletas para lluvia amarradas con alambres, al lado derecho estaban las habitaciones y al lado izquierdo dos cuartos, uno con su refrigerador, cocina a leña, y un mesón y el otro cuarto había un fogón encendido al medio de la habitación y alrededor unas banquitas de 30cm de alto para sentarse frente a las llamas y cocinar allí. Saliendo de esta habitación estaban colgadas todos los utensilios de cocinar de color negro tiznado por el fuego.

Mi suegra empezó a freír el pescado en este fuego, mientras yo hacía la ensalada. Estuvo exquisito el almuerzo, después muy rápidamente nos devolvimos ya que teníamos pasaje a las 16hrs., llegamos a Santiago a las 21hrs., en casa ya duchados y listos para hacer cucharita a las 22hrs.

Fue lindo el fin de semana, no faltó nada, lo pasamos muy bien... estando allí vi como Marcelo se ponía cada vez más huaso para hablar, que muchas veces no entendía lo que decía con sus palabras distintas que me tenía que traducir... fue genial.

Besos viajeros... eseq

martes, 4 de octubre de 2005

Bus al sur...


Marcelo me invitó al sur... el sábado partimos muy temprano, la idea era visitar a unos amigos que viven en Nirivilo y quedarnos allá el fin de semana.

La sra.Martina nos esperaba a almorzar, tenía cazuela de vacuno y de segundo una platá de tallarines, era tanta comida que no alcanzamos a llegar al segundo plato. En la mesa me tocó sentarme al lado del dueño de casa don Adiel. Él se sorbeteó toda la cazuela y después se acomodó en la silla y se durmió ahí mismo su siesta, mientras todos nosotros terminábamos de almorzar.

Después fuimos a caminar, conocí el arroyo, la iglesia en que estás sepultados los abuelos de O`Higgins, caminamos hacia unas lomas donde vive un escultor de madera, el paisaje era grandioso. Mientras caminábamos Marcelo llamó a su mamá, y ella le empezó a decir que lo extrañaba, que cuando lo iba ver, así que decidimos movernos un poco más hacía el sur e ir a casa de ella en Cauquenes. Tomamos once con la sra Martina y tuvimos que caminar como 20 minutos para llegar a la carretera, tomamos el bus para luego bajarnos en el cruce y esperar otro que nos llevara a Cauquenes.

Llegamos de sorpresa a casa de mi suegra como a las 21hrs., y ella no estaba porque andaba en el campo, la fuimos a buscar. Estaba contenta de ver a su hijo, se esmeró en darnos algo de comer pero no teníamos hambre. Me puse a jugar a las cartas con los sobrinos de Marcelo mientras mi suegra disponía las camas para dormir. Casi me caigo de poto cuando me dice que me va a dejar su dormitorio para que durmamos con Marcelo. Dormimos como dos buenos hermanos con frío.

Continuará...

lunes, 3 de octubre de 2005

Unos días en el norte


La semana pasada por trabajo estuve en el norte, en la ciudad de Copiapó... el aeropuerto queda bien distante de la ciudad, y por el camino me maravillé con el desierto florido, lomas enteras de color morado, azul o blanco. El desierto también tiene su encanto, montañas de dunas, y muchos cerros que encajonaban la planicie.

Es 3era vez que ando por ahí, la ciudad tiene muy pocos edificios en altura, y esto se debe a que por debajo de la ciudad corre un río subterráneo, y donde está el cauce del río con sus grandes puentes que lo cruzan no corre una gota de agua.

Lo que me gustó de la ciudad es que es limpia. Me contaba la gente de ahí que cuando llueve no anda nadie en la calle, nadie va a su trabajo, las escuelas estas vacías y esto aunque sea una garuga.

Hice clases a 50 chicas, y me dio una afonía que el segundo día ya no podía hablar, me dolía la garganta por el esfuerzo, a punta de remedios terminé las clases. Volví el viernes, y en el aeropuerto me esperaba mi pololo, al día siguiente viajamos al sur... que increíble el contraste, de la región de Atacama a la región del Maule: de marrón a verde furioso.


Besos nortinos... eseq