Hace 2 sábados me he vuelto a encontrar con amigos de mi
juventud, éramos chicos recién salidos del colegio, donde cada uno estaba
barajando el futuro en diferentes directrices, pero todos con un denominador
común, cada sábado y domingo en la piscina de las rejas nos juntábamos a
ensayar.
Me acuerdo de miles de anécdotas: cuando Lili quiso cruzar
el ventanal con su frente; las reuniones que hacía Sergio para ver si aceptábamos
de vuelta al 120 ; cuando el encierro era tan grande en la sala de ensayo que
el piso se ponía resbaladizo y andábamos todos patinando; cuando dejamos
abandonado al Chocolate negro después de una presentación; soportar el tufo de
los chicos el domingo en la mañana; en el verano con 30º y la piscina llena de
gente y nosotros bailando con todo el calor; cuando a Lili le cayó un foco en
la cabeza y siguió bailando hasta salir del escenario, llegó afuera y allí se
desmayo; cuando José Luis se enterró un fierro en la pierna, etc., etc.
La barra era espectacular con José Luis… nos enseñó postura,
a entrar las costillas y apretar el poto… a manejar los movimientos de los
brazos y a girar sin marearnos. Todos encontramos el amor juvenil, Claudia y
Nano, Lili y Toño, Marina y Cristián, Marcela y José Luis, Silvana y Gustavo, Pamela
y Braulio, yo y Dago… éramos unos pendejos y creo que todos incursionamos en el
amor. Viajamos a Uruguay, Argentina, y casi fuimos a China jajajjaja… estuvimos en
Temuco, Olmué, Angol, Quillota, Santa Cruz,
y otros lugares que se me escapan a esta frágil memoria.
Han pasado 27 años, somos la generación de los 80`, con Soda
Sterio y los Prisioneros… pero a nosotros nos gustaba bailar salsa!!!.... Y
ahora nos hemos reencontrado paralelamente a una celebración, este año el
conjunto Tierra Chilena cumple 50 años, y la idea surgió en que nosotros
participemos de estos 50 años acompañando al elenco oficial bailando un cuadro
de huaso, con la mayoría de los ochenteros.
Nos hemos reunido hace 3 semanas los días sábados en la
noche, para recordar y darle cuerpo a esta puesta en escena de huaso… desempolvamos la memoria y con la música
los pies se van solitos a esas antiguas coreografías… ahora solo queda engranar
bien y corregir los pequeños detalles de postura para no dejar mal a nuestra
generación y hacerlo con el mismo
profesionalismo que lo hacíamos en antaño.
El cariño, la energía, el positivismo, la buena onda, la
talla, el buen humor… nos impregna y se nos mete por los huesos cada sábado,
dejándonos con un aura de energía positiva para el resto de la semana…. Es sorprendente
con el cariño que nos saludamos, no es solo un beso en la mejilla sino un
abrazo con tanto cariño que regocija el corazón.
Soy una agradecida de las oportunidades que nos da la vida…
uno siembra y sin pensar va cosechando…. Estoy cosechando amistades… grandes
amistades.
besos, siempre bailando... eseq
