martes, 23 de marzo de 2010

Marzo y sus bondades


El domingo fue familiar, estuvimos en casa de unos compañeros de Marcelo… la casa tenía piscina y nos zambullimos. Arturo en un principio con mucho respeto ni se acercaba a la orilla, y cuando estuvimos solos tomó mas confianza mojándose primero las patitas y luego le saqué el pañal y al agua. Lo disfrutó ene… Marcelo y yo más todavía.

El sábado empezamos los ensayos en el grupo, hay hartas caras nuevas, eso significa harto trabajo. Como todos los años hay varios que se retiraron por motivos personales… se les va a extrañar. Estuvo bien movido, todo mi cuerpecito me lo recuerda a cada rato… que manera de estar fuera de forma, casi al final ya estaba sentada en la banca porque mis rodillas no daban mas. Las 4 décadas pesan y harto.

Este finde nos queremos ir nuevamente al campo por una semana y tomar el feriado de semana santa… lo único que no me gusta es que va hacer frío, eso me da mucha lata, se supone que es por pocos días, porque vamos a instalar la salamandra. Todavía nos queda mucha pega, una de ellas es que tenemos la pintura de adentro así que hay que animarse a pintar no más.

En la pega pedí 3 deseos y estos se me concedieron…
1ro es salir mas temprano y desde el lunes salgo a las 17:30
2do un aumento y me lo dieron
3ero vendí un periodo de vacaciones, así que me va a llegar una platita para todas esas cosas que estoy chuteando hace rato: lentes, dentista, etc, etc.

Besos disfrutando el video de mi delfín… eseq

miércoles, 3 de marzo de 2010

Casa 8.8




Nos fuimos una semana a la casa de campo, si se puede decir vacaciones levantarse haciendo cosas y terminar la jornada agotados con todos los detalles y afinamientos que le hicimos… hablemos de vacaciones trabajadas, pero en realidad es un gusto hacer cosas y ver que son funcionales, la casa quedó parcialmente habitable, en la cocina llega el agua, y el baño quedo con los artefactos puestos, todo esto hasta el viernes 27 de febrero.

La noche del viernes como la mayoría de los chilenos estábamos durmiendo, y nos despierta el remesón y el griterío de las vacas, Marcelo me saco empujándome de la casa con Arturo en brazos y vimos como se remecía el suelo, le pedí que sacara a mi mamá que como buena porfia se quería quedar adentro.

La casa se remeció pero no le pasó nada. A la medía hora vimos una caravana de vehículos que regresaban de Pelluhue. Al rato contactamos una radio argentina y nos enteramos que había sido un terremoto a 90 km de Concepción, supusimos que era hacia el Sur, pero nooo, éramos nosotros. La casa es tan firme que no alcanzamos a dimensionar la gravedad del sismo.

En la mañana llega la mamá de Marcelo llorando y diciendo que Cauquenes estaba en el suelo. El sábado mi suegra y su familia se quedó con nosotros en el campo, y el domingo Marcelo pudo comprar bencina para volver a Santiago.

Cuando veníamos en el camino nos pudimos comunicar con la familia y vimos lo desmembrada que estaba la carretera.

Ahora sopesando los daños que hay en el depto, la muralla del segundo piso está trizada en dos dejando muy vulnerable los ventanales y nos queda ver la forma mas segura de poder arreglarlos.

Besos serenos, pero atentos… eseq