jueves, 28 de julio de 2005

Estoy contenta...

El día de ayer fue mejor de lo que esperaba... conocí a mi suegra y me cayó muy bien, es una persona humilde, muy esforzada, pude ver que adora a su hijo y se siente orgullosa de él.

El día partió con mi fuga habitual de la oficina a las 13:30 mi compañera me cubrió la espalda en caso de que alguien preguntara por mi. Llegué a casa y empecé a preparar las pastas para servir con unas salsas que había hecho la noche anterior. Acomodé las últimas cosas y llegaron como a las 15 hrs., venía mi suegra, la prima Chechi, Marcelo, los sobrinos Matías y Paula en total conmigo 6 a almorzar.

Cuando abrí la puerta iban entrando todos y la última fue mi suegra, a la primera mirada nos medimos y sentí un alivio tan grande por que no vi en ella una actitud de propiedad, sino una persona sencilla y muy buena onda.

Estando ya sentados en la mesa la prima Chechi fue genial, ella hacia lobby y el ambiente se tornó muy relajado. Marcelo por su parte contaba cosas entretenidas para hacer más jovial el almuerzo.

Luego nos dirigimos al mall, compramos algunas cosas, caminamos un montón, hubieron momentos que nos quedamos solas, para mi era el momento propicio para hacerme preguntas, pero no pasó nada. Cuando ya todos estábamos agotados nos devolvimos a casa a tomar once, en tres tiempos estábamos nuevamente reunidos en la mesa contando anécdotas y riendo.

Las fuimos a dejar a casa de la prima y cuando nos despedimos me abrazó y se quedó un ratito abrazada que lo sentí que lo hizo con cariño.

Cuando veníamos devuelta, me senté nuevamente adelante, iba tan contenta que lo expresé zapateando y agitando los brazos, para que Marcelo se diera cuenta que estaba feliz por los dos.

Al llegar a casa, para premiarnos por la jornada nos dimos unas vueltas carnero geniales.

Besos de nuera... eseq