jueves, 15 de septiembre de 2005

Amigos fieles que se van...

La semana pasada me contó Dorys que falleció su perrita Laica, la acompañó durante 14 años, desde que su hijo tenía 10 años. Laica de vez en cuando le daba con preparar un nido para acoger sus supuestos cachorros que nunca tuvo. Hacía hoyos en la tierra y allí acunaba un peluche que era una hamburguesa.

Al leer la bitácora de mi sobrino Sebastián me entero que pusieron a dormir a Hoock, estaba muy viejito, ya casi no ladraba, él era un boxer santiaguino y en bus se fue a la playa junto con mi sobrino Vitito que lo encontró después de un carrete de un viernes, nunca supe si estaba solito en la calle o si él lo tomo prestado aguachó de alguna parte.

Como siempre he vivido en depto. en casa estaban prohibidas las mascotas. Una vez con mi hermana mayor nos trajimos un cachorrito del campo, lo bauticé con el nombre de Milo, porque su pelaje abultado era del color del milo en polvo, además tenía los ojitos verdes. Lo escondimos en el dormitorio, duró dos semanas, una noche dormíamos y mis papás estaban en el 1er piso conversando y escucharon que roían el piso, pensaron que andaban ratones, lo descubrieron y con mucha pena lo tuvimos que regalar.

Es tan triste cuando un fiel amigo se va, ellos siempre te reciben bien, te menean la colita y están contentos de verte. Se les va a extrañar.

Besos caninos... eseq