Este mes hemos pasado por buenos momentos y otros muy malos. De los malos no voy a hablar solo decir que ya están superados. De las cosas buenas les contaré que con Marcelo nos hemos convertido en terratenientes.Siiii, compramos un terreno en Cauquenes que está a media hora de la playa y al lado del río Tutuben, de hecho en la escritura dice “por el norte el río Tutuben”.
Al día siguiente de haber firmado en la notaría nos fuimos con hacha, horquilla y azadón a limpiar el lugar. Trabajamos toda la tarde y dejamos despejado una milésima parte de todo el terreno.
El tata de Marcelo tiene su parcela al lado, así que ya estaba tirando líneas pensando que iba a plantar. Es más ya plantó trébol, para alimentar a los animales. Con Marcelo acordamos que use el terreno, ya que nosotros no vamos a invertir en nada aún porque tenemos que salir de las deudas adquiridas.
Por Internet he estado viendo planos de casa y varios detalles que me han encantado, todo esto solo en papel, recién en dos años más vamos a poder empezar a construir. Ah!, pero tenemos la ventaja que mi suegro construye casas.
En el sector lo que más venden son ladrillos y tejas, la arena la sacamos del mismo río, solo habría que invertir en cemento... con eso tendríamos la mano gruesa. Luego vendría el gastadero de los detalles y si la hacemos como la hemos bosquejado, hay muchos, muchos detalles.
Como dicen “el papel aguanta todo”, vamos a ver si es posible concretar todo lo que dibujamos... mientras tanto soñar no cuesta nada.
Besos con hojotas... eseq