
Vengo llegando de La Serena, capacité a 130 personas. Me hospedé en un hotel muy bonito que está en Av. Del Mar.
En las tardes llegaba a la habitación con los pies a la rastra, y con las cuerdas vocales contracturadas. Una semana sin almorzar porque el poco tiempo no me lo permitía, así que tomaba desayuno y de ahí me aguantaba hasta la tarde(20hr) en que me devoraba un sanguchote.
Anoche me vine en bus, aún no llegábamos a Coquimbo y ya estaba zeta. Ahora estoy en la pega tratando de cuadrar y hacer los informes, pero estoy cansada y no logro avanzar.
PD. En casa me encuentro con la sorpresa que Marcelo compró una motosierra, ahora solo nos falta los leños y la chimenea. Paciencia, paciencia... de a poco se va armando la casa del campo.
Besos con un poquito de aire marino en los pulmones... eseq