Cada vez que siento una patadita no puedo evitar sonreír, se siente una sensación tan mágica imposible de explicar. Lo que si me pasa es que me deja tranquila porque sé que está bien. Hay horas del día en que está muy activo/a... sobre todo cuando escucha a Marcelo, hace unas ondulaciones en mi panza muy extrañas... y en otras son unos levantamientos de piel como si fueran erupciones.
Una cosa es ver lo que hace pero otra muy distinta es lo que se siente, es totalmente distinto a un movimiento de tripa o un gas intruso, es raro pero no doloroso, que difícil plasmarlo en palabras, podría decir que es como un hipo localizado.
Uno no puede evitar tomarse la pancita y acariciarla, me pillo varias veces al día abrazando con las manos mi panza. Ayer, andábamos en la comuna de Pte.Alto y Marcelo se comió un lomo de toro que ninguno de los dos vio, y yo lo primero que hice fue proteger mi panza, no me afirmé de nada solo tomé mi guatita. Lo que es el instinto de protección, primero mi bb, después yo.
Besos a mi pollito... eseq