miércoles, 8 de julio de 2009

4 b

Sentí un rió entre mis piernas y casi te escapas, pero lograste acomodarte a ese desierto de membranas, te quedaste aferrado como un porfiado, te introducimos energías para tus pulmones y sacaste de mi los últimos gramitos para llegar a nuestro lado envuelto en tu propia frazada. Eras tan enérgico, te pusieron un peso extra en tu patita e igual la movías y no lograbas conciliar con tanto cable que los arrancabas para sentir la libertad.
Te cantaba, te hablaba, te arrullaba, te tocaba... la primera vez que te tome en brazos no podía mirarte mis lagrimas me nublaban todo, esa sensación de fragilidad entre mis brazos me petrifico, y tú te quedaste tranquilo, estabas con mamá.
Fueron días duros, cada día era un logro, cada día era un milagro.
Te amo pollito
muchos besos... eseq