Desde el viernes pasado que estoy viniendo en bici al trabajo, no es que yo sea una súper deportista, el milagro es eléctrico. Marcelo me regaló la bici que es de lo mas bonita y femenina.
Todo iba bien cuando me la regaló, en que dije el domingo voy a ver una ruta para poder ir a mi pega... pero resultó que empezaron a romper mi calle, porque la van a pavimentar nuevamente y del jueves para el viernes ya no pude sacar el jeep, porque había una tremenda sanja.
La primera salida en la bici fue estresante... hace mucho tiempo que no andaba en bici, y al frenar se me olvidaba soltar el acelerador... fue un poco tragicómico, llegue con la pantorrilla hecha pebre, porque me golpeaba con los pedales., el sillín se soltó y tenía que hacer equilibrio con el poto para que no se moviera, fue doloroso y trágico.
En ese viaje me vine por el parque esquivando transeúntes y cruzando calles.
El segundo día, Marcelo me arreglo el sillín y el manubrio... y quedó estupendo!! y no me fui por el parque sino que bajé a Mapocho pedaleable.... fue genial... aunque parte del camino es como calamita... después está pavimentado.
Ahora me demoro como 45 a 55 minutos tanto ida y vuelta... lo mismo que me demoro con el auto... pero ahora sin estrés... me falta mi radio preferida: Oasis, pero aún no me atrevo a conectarme el audífono, porque prefiero estar mas atenta al tráfico.
La carga de la bici se demora 5 horas y me da una autonomía de 2 horas y media.
Lo positivo, estoy ahorrando plata, no estoy contaminando, y disfruto del paisaje.
besocleta... eseq