miércoles, 24 de agosto de 2005

Anécdota familiar

Los nombres han sido cambiados para proteger a mis familiares.
Esta conversación se desarrolla en un almuerzo, sentado en la cabecera de la mesa se encontraba el hijo menor muy concentrado sin probar bocado, tenía las manitas afirmadas en los cantos de la mesa.

Mamá: Bernardito, ¿qué pasa?, ¿porqué estás tan concentrado?

Bernardito: (con ojos grandes le dice) lo que pasa mamá es que estoy moviendo mi pene de arriba para abajo y se lo grafica haciendo un "si" con su dedo índice

Mamá: ah, mmmm... y ¿puedes moverlo hacia los lados?

Bernardito: a ver mamá!... espera un poco mmmmm... (con cara muy concentrado y aferrándose más a la mesa, responde). Uff! no, no puedo, solo puedo moverlo de arriba hacia abajo

Mamá: ok, ahora deja de hacer ejercicios con tu pene y concéntrate en la comida

FIN

En mis tiempos todo este diálogo hubiese sido tabú, la inocencia y ternura de los chicos nos hacen entender que son inquietudes naturales y sanas, y no hay que darle un enfoque malicioso.

Besos inocentes... eseq