El Tata compró 2 silos para poner en el pozo. Cuando lo fuimos a buscar, entre 3 hombres cargaron la camioneta, las ruedas casi se echaron con el peso, cada silo pesa 200 kilos. Llegamos con la camioneta cerca del río como hay arena los pudieron sentar sin grandes esfuerzos. Al otro día llevaron de a uno en una callana tirado con caballo para cruzarlos por el río y los dejaron cerca del pozo en cuestión.En la mañana llegamos tarde, habían hecho un arco con maderos encima del hoyo y se preparaban para bajar el primer silo. Lo amarraron y en la base del cilindro le atravesaron un palo con una cuerda que pasaba por el arco como un tecle para bajarlo, se pusieron en marcha con la acción y lo dejaron sentado al fondo del pozo. Habían 6 hombres trabajando, 2 de cómo 80 años, 2 de cómo 50 años y 2 jóvenes.
La altura de los silos es de 1 metro 20 mas o menos y cuando bajaron el primero se dieron cuenta que el hoyo era poco profundo y si bajaban el segundo silo iba a quedar mucho de la estructura fuera de la superficie.
Tuvieron la genial idea que había que subirlo nuevamente para hacer más profundo el pozo. Esa odisea fue digna de Ripley, jamás había visto ocupar la fuerza bruta en esas condiciones, todos estaban coloradísimos con las venas del cuello que se les reventaban.
Lo fueron haciendo por etapas, primero amarraron el silo con cuerdas y lo tiraron hacia arriba un poco, este se fue colocando de lado y cuando lo tenían cerca de la superficie le atravesaron un palo largo y lo pudieron apoyar los extremos del palo en la orilla del pozo. Se miraban las caras para ver que hacían pa` que no se les fuera hacía bajo. Nuevamente entre dos a cada lado del palo y dos tirando de la cuerda lo subieron un poco más y pudieron poner un polin de 50 cm. a cada lado del palo como de soporte, parecía asado al palo, pero la cosa ahora era acercarlo a una de las orillas y dejarlo afuera.
En todo momento los capturé con una foto, pero cuando hicieron el último esfuerzo era tanta la adrenalina que se me olvidó la cámara, y yo a su vez también estaba haciendo fuerza de la nada porque solo miraba, cuando lograron dejarlo a un lado todos se tumbaron al suelo cual desmayados.
Realmente fue increíble, después que recobraron las fuerzas uno de ellos bajo con pala a hacer más profundo el hoyo. Ahora ya están instalados, le pusieron arena por alrededor porque el diámetro del pozo era más grande que el de los silos. Quedó buenísimo, no hubieron accidentados y al otro día nadie amaneció con lumbago.Besos de trabajo en equipo... eseq