¡¡Qué ingenuos!!
Ya antes vaticiné lo que iba a ocurrir con el Transantiago y no me equivoqué... no hay que ser tan negativos dijo Michelle, llorando la película Titanic en su casa.
Quisieron resolver el problema de contaminación, claro un poco lo hicieron, ya no hay inmundas micros amarillas echando humo negro en las calles y de pasadita eliminaron los asaltos a los choferes, pero ahora tienen el gran problema del respeto y la dignidad del chileno pobre.
La intención era buena, tratar de hacerlo como en las grandes urbes haciendo un trasporte ejemplar, ágil, dinámico y cómodo. Se les olvidó un pequeño detalle, somos chilenos y acá en la capital se vive en la periferia y se trabaja en la periferia pero no del mismo lado del mapa.
Aunque a mi no me ha afectado mayormente, sé de muchas personas cercanas que literalmente se han quedado sin micros por sus casas. Si antes se demoraban 45 minutos en los trayectos ahora deben programar 2 horas para ir y 2 más para volver, pero además ha sido un coletazo al comercio, la familia, los carretes, actividades extra programáticas, etc.
Cuando trabajé en fasa continuamente mandábamos una nueva aplicación a los locales, si alguno de ellos llamaba diciendo que algo no funcionaba, inmediatamente cargábamos la aplicación anterior y no solo al local que llamaba sino a toda la cadena, antes que se convirtiera en un caos. Qué pasó por la cabeza de los encargados de este mega proyecto, si al segundo día de la puesta en marcha del transantiago, se vio que no funcionaba, porque fueron tan machuca de dejarlo. Se debió probar con algunas comunas y no con la totalidad de los 5 millones de santiaguinos que se trasladan desde y hasta los extremos de la ciudad.
Me da la idea que los gestores de ésto, transitaban por Alameda desde la 1 hasta las 4 de la tarde donde veían filas y filas de micros amarillas desocupadas haciendo taco en el centro, pero esas mismas micros en las horas punta eran esenciales.
Este transtitanic se hunde, pero lo que más me preocupa es cuál va ser la solución... y siendo pesimista: ¿habrá solución?
Besos apretujados... eseq