El vuelco que tuvo mi vida de respirar para mi solamente, a tener que respirar para mi hijo, ha sido muy grande, uno va asumiendo responsabilidades nuevas y si me preguntas ¿estás contenta con este cambio? diría…: estoy feliz, feliz y aunque el tiempo me es esquivo siempre hago cosas para darle un toque especial a las cosas o a las celebraciones, un adorno, un detalle, hecho por mi, por mis manos, una creación de mi corazón. He pintado su dormitorio, hice los adornos de su bautizo, vestí la cuna completamente, sus disfraces, ahora hice las invitaciones y el cono de sorpresa para celebrar su cumpleaños en la sala cuna. Me deja tan contenta estas cosas, y siento que hay un poquito de mi para él.
Su crecimiento nos deja inipini… está tan grande, tan alto, pero siempre flaquito, lucho con la comida, con sus leches y siempre deja, le doy colación para rellenarlo un poquito mas, ahora está con un jarabe para el apetito. Es pausado para comer, prueba cosas nuevas en forma muy cautelosa… pero sí le encanta el tomate, y el manjar. Con el tomate es intransigente, dice ma, ma, más… hasta que uno le pone el plato delante con una cuchara.
Sus juguetes preferidos son las pelotas y los autitos, se me olvidan los globos que es su primera palabra(bo, bo, bo), además de mamá y papá… pero con lo que mas disfruta es con las piedritas y semillas diversas, estas las junta, acumula, las cambia de frasco, las guarda, las pasea en los autos. Cuando llegamos a casa se viene recogiendo todo lo que puede llevar en sus manos, menos mal que no se ha fijado que tiene bolsillos… llega a casa con sus tesoros y juega un buen rato con ellas… hasta que las hago desaparecer y al otro día lo mismo. (¿Por qué no las guardo?, porque lo entretenido es descubrir tesoros nuevos).
Se queda dormido como a las 9 y media a10 de la noche, depende que tan desocupada esté en ese momento… lo baño tipín 9, lo dejo en mi cama viendo sus Backyardigans, toma su leche y lo llevo a su cama, nos damos un gran beso de buenas noches con un abracito y lo dejo en su cama. El se abraza a su almohada como si fuera su polola y hasta el otro día… en realidad hasta que lo voy a ver de nuevo una hora mas tarde para cambiarle la polera que siempre está mojada( de tanto darle a su polola, noooo!! es porque es un traspirón) y le pongo la parte de abajo del pijama. En la madrugada nuevamente lo visito para taparlo. En las mañanas, lo levanto en contra su voluntad porque siempre le falta sueño.
Dos años de mi vida, dos años de su vida, han sido súper entretenidos e intensos para mí, y estoy segura que para él también.