Hoy 1ro de Marzo y ya estoy atrasada, me he colocado la blusa y el jumper, la corbata que podría ser corbatín rojo de terciopelo, nunca entendí el por qué del cambio, la corbata es tan fría y varonil en cambio el corbatín le daba un toque coqueto al uniforme. Sigo atrasada y no encuentro un solo par de calcetas buenas... me he sentado a lo indio en el suelo y he sacado de cuajo el cajón de las calcetas para poder buscar mejor, éstas tienen hoyos, ésta se destiñó... cómo no voy a tener un par decente que ponerme en este el 1er día de clases.Ya me estoy desesperando, sin calcetas no puedo ir a clases y lo que más quiero es ir y ver qué sala nos tocó éste año, ver a los profes, ver a mis compañeras y compañeros, sobre todo ver al chico que me gusta del otro curso.
Ya no doy más, mi papá a escuchado que me he levantado y se asoma a la puerta de mi dormitorio y me ve sentada en el suelo con todas las cosas del cajón esparcidas, le miro afligida y le digo: ¡¡no tengo calcetas!!... mi papá me mira un rato como buscando las palabras para decirme... hija, usted se graduó el año pasado de cuarto medio, nunca más tiene que ir al colegio.
Las palabras retumbaron en mi cabeza, tenía razón recordé la graduación, la canción del adiós, las velas iluminando la noche, la fiesta... ya no soy una escolar... mis lágrimas se hicieron presentes, no paraban de rodar por mi mejilla, mi respiración se tornó dificultosa con los sollozos... y desperté!!
Desperté llorando ese 1ro de marzo del año siguiente de haber salido del colegio, me di cuenta que todo fue un sueño, pero no tuve alivio, sino que más pena me dio al comprobar mi verdad... ya no era más una escolar, despierta y conciente seguí llorando mi pena.
eseq