lunes, 19 de febrero de 2007

Al fin sola...

Con el traslado de Marcelo a Santiago 1 y con sus horarios igual que los míos, me he visto en el dilema que no tengo un segundo sola, siempre está en casa, de lunes a domingos completos desde que abro mis ojitos hasta que los cierro.

Ayer Marcelo tenía que ir a ver un vehículo a Talagante, me invitó para que lo acompañase y me excusé diciendo que van hablar de tuercas y tornillos y yo me iba aburrir como ostra, pero la excusa de no ir era para poder tener al fin un tiempo para mi, me dediqué a esas cosas femeninas que no se pueden realizar en presencia de tu pareja, porque son cosas ocultas que ni se imagina que realizo. No estoy hablando de cochinadas, solo de esas cosas que realizas sola como depilarte, hacerte el rebaje... y cosas así, que si estamos con amigas son permitidas porque estaríamos en los mismos menesteres y ayudándonos para terminar mas luego.

Si me viera en mis "trámites personales", no creo que obtenga de mi una buena opinión, se daría cuenta que soy tan peluda como él y estoy segura que bajaría mis bonos de super women que toda fem trata de mostrar a su pareja.

No entendía porque algunas personas van a la peluquería para depilarse y hacer ciertas cosas que pueden hacer lo más bien en casa, pero ahora comprendo que acuden a estos lugares para ocultar estos quehaceres a la vista de sus parejas: 1ro por pudor, 2do por no bloquear la imaginación de tu varón, 3ro para ser supuestamente sexy al natural ( pero uno sabe que no).

Por supuesto que cuando volvió me preguntó ¿qué hiciste?... y yo por supuesto respondí -nada..., estuve viendo "la tele entretenida", mostraron todos los parajes de la carretera austral donde estuve el año antes pasado... te lo perdiste!!-.

Besos con enigmas privados... eseq