Si por esas cosas de las vida tienes un hijo y no juega a la pelota, ni se agarra a combos con sus amigos, pero toma cerveza y te dice que quiere estudiar ballet, no te asustes, muchas veces debes dejar que ellos tomen sus propios caminos aunque no sean los que tú habías ideado.
Tienes que ser fuerte y no lo tildes de desviado en primera instancia... a veces hay que dejarlo, pero debes vigilarlo en las clases de ballet para saber si se pone un tutú.
Uffff!!!... suerte que no usa tutú!!
Besos
Besos