viernes, 9 de febrero de 2007

Hijo bailarín

Si por esas cosas de las vida tienes un hijo y no juega a la pelota, ni se agarra a combos con sus amigos, pero toma cerveza y te dice que quiere estudiar ballet, no te asustes, muchas veces debes dejar que ellos tomen sus propios caminos aunque no sean los que tú habías ideado.

Tienes que ser fuerte y no lo tildes de desviado en primera instancia... a veces hay que dejarlo, pero debes vigilarlo en las clases de ballet para saber si se pone un tutú.


Uffff!!!... suerte que no usa tutú!!

Besos